Laten mis manos temblorosas, ante el inminente final que preceden los compases de locura que ha tejido mi mente enferma.
No son compases de locura de amor, no, son compases de locura, asecas, porque os aseguro que ahora mismo, estoy loca.
Ha enloquecido mi alma al entender que jamás va a conseguir lo que anhela de manos de quien pretendía conseguirlo todo, al encontrar más lágrimas vacías en todo aquello que creyó lleno de sentido.
Y se han reído de ella los demonios de mi conocimiento, escupiendo la sangre que un día corrió por mis venas, derramando las lágrimas acumuladas en beneficio de nadie.
Y no hacen más que preguntar gritando, enfatizando la repulsión que sienten por mi desgarrada existencia en cada sílaba.
-¿Volarás lejos palomita? ¿Tendrás la valentía de extender tus alas?
Creo que tengo pocas opciones. Volar, o caer al vacío.
Y el suelo se aproxima en un sueño en espiral.
No hay comentarios:
Publicar un comentario