domingo, 25 de octubre de 2015

On

Lo único que puede llegar a moverte es lo que tienes dentro, todo eso que suena cuando te agitan como a un muñeco de latón.

Probablemente todo está oxidado, casi siempre está parado Los muñecos descansas mejor en silencio.

Pero llega el día en el que, con cierto reparo decides hacer ruido, moverte sólo por tí, para tí.

Así que hoy ponte a dieta, apúntate a chino mandarín, comienza las clases de yoga y, ¿por qué no? Las de papiroflexia.

¿Quién sabe si llegarás a ser un maestro del papel?

Muévete.

Latidos

Que la dulzura haya sido expulsada del mundo como antónimo de fortaleza, como algo molesto bajo tu piel, necesario de extirpar. Es algo que lejos de darme asco, me da mucha pena.

Entregarte a las pasiones, ser fiel a la tierra, fiel a tu cuerpo, carne y espíritu. Vivir cada segundo como aquel que no viviste, y no arrepentirte de ningún segundo de tu existencia, ya que fue tu cuerpo el ejecutor.