domingo, 22 de enero de 2012

Ser

El momento en el que dejas de querer ser algo, para comenzar a serlo.

Acostumbrado a que lo hagan todo por nosotros, nos hemos limitado a la comodidad del sillón que supone nuestro más fiel refugio, inactivando nuestra alma y calmando a tientas nuestros corazones desvocados que solo quieren pasar a la acción y trotar libres.

Tenemos todo el tiempo del mundo.

Seres ociosos, condescencientes consigo mismos, que se apiadan de su simple existencia poniendose trabas continuamente, excusas baratas que se amontonan sobre nuestro consciente, que lo adormecen, y que nos convierten en simples, en simples vacíos, nadas, cascarones que no encuentran cabida en un cesto de huevos.

Pero llega un momento, o puede que sean muchos, que hacen que queramos llenar el cascarón, que nos hace levantarnos, alzarnos contra nosotros mismos, tomar nuestro corazón desvocado y cabalgar sobre él, espada en mano, a conquistar en castillo de nuestra alma.

El asedio puede ser largo, fatigoso e incluso contar con bajas; lágrimas, dolor y sufrimiento lo acompañan, pero también el júbilo nos da la mano cada vez que nos alzamos con la victoria.

Y al final, sólo si hemos conseguido no caer del caballo, sólo si hemos conseguido adaptarnos a su ritmo y desvocarnos, sin volvernos a sentar jamás en la comodidad de nuestro sillón sin haber ganado una batalla ese día.
Sólo entonces, conseguiremos vivir en el castillo de nuestra alma, con todo lo que conlleva, reinaremos sobre el sentido de la existencia que nos marca el destino y habremos pasado de querer ser...a ser.

jueves, 19 de enero de 2012

Inconexión.

Hoy, abro los ojos, a un lado, sábanas, al otro, tu ausencia.

Sé que no acostumbro, pero hoy necesito decirte un par de cosas, espero que te agraden, si no te gustan, siento que tengas que enterarte de esta forma tan pública.

No necesitas nombre, para mí no, un nombre es algo que nos caracteriza, sirve para que seamos identificados entre tanta gente, nos enumera. Tú, no necesitas identificación alguna.
Único en tu juego, sabes hacer del final de un día horrible una noche de ensueño, sin si quiera tocarte o verte, eres pura magia, unas palabritas, y ya puede haberseme caído una montaña encima, que me sacudo el polvo y me pongo a subirla con las manos atadas a la espalda.

Sé que no soy capaz de todo, conozco bien mis limitaciones, pero es cierto que a tu lado, todo parece posible, todo es más sencillo cuando cuento con tus directrices, o simplemente con la nube de tu recuerdo.

Por ello, a estas altas horas, después de todo un día arrollador, no me queda otra que rascarme los ojos, e intentar decir nada, pulsando las teclas de mi ordenador, intentando darle coherencia a una sucesión de conceptos inconexos que se arremolinan sobre mis neuronas cansadas.

Esperando tu llamada y tus ganas de vivir, esa sonrisa invisible que pueden sentir hasta los poros de mi piel.

Y quizá, algún día, poder despertar con las sábanas a un lado, y al otro lado un buenos días de tus labios.

martes, 17 de enero de 2012

Uno de esos días

Hoy es el día, el momento, el lugar, una simple silla en frente de una mesa roja.

Todo, cuestionárselo todo, a veces, es necesario para poder ver las cosas con perspectiva.

Tengo claro lo que quiero hacer, a quién quiero querer y por qué hago todas estas cosas, mi vida es perfecta para mí, no hay nada que perturbe la paz de mi rutina ondulante, y si llega algo que provoca que las ondas tomen un rumbo extraño, pronto calmo el agua clara del lago de mi vida.
Pero no soy un ser acuático, por ello, cada vez que se alinean los astros, la luna queda llena, o cada vez que los mayas tienen un borrón en el calendario, salgo, paseo por la orilla descalza, sintiendo la afilada hierba bajo mis pies, quizá no lo parezca, pero es una sensación agradablemente intensa.
Me siento tranquila a las orillas de mi universo y comienzo a observarme a través de las aguas cristalinas de mi psique.

Medito, lloro, río, e incluso puedo llegar a incendiar un par de árboles del oscuro bosque que me rodea, tiñiendo el cielo de rojo, enmudenciendo a las estrellas y dando calor a todo el frío que me rodea.
Otras veces simplemente nieva, mis lágrimas se congelan y quedo inmóvil, sin querer regresar a ese lago helado.

Cuando termino de sentir todo lo que quiero o necesito, es el momento de regresar, de volver al agua, al medio donde mis movimientos se hacen fluidos, donde me espera mi gente, mi trabajo, mi carrera, mis miedos, mis alegrías y mis fracasos.


Hoy, antes de volver, quiero teñir el cielo de sangre.

miércoles, 11 de enero de 2012

Paz

Hay cosas que no deben intentar explicarse, como por ejemplo lo que te evocan los sonidos de los dioses, que es para mí la melodía que suena mientras... mientras pienso en el todo y en la nada. Para que buscar versos en un acorde, no voy a encontrar palabras entre los trinos.
Sólo puede dar como resultado una lágrima, una tímida gota de agua salada, que se escapa de mis ojos y danza sobre mis mejillas.
Y golpearme contra el silencio de la realidad una vez realizada la última cadencia, quedando mi compañera dramáticamente sorprendida.

Pero no pasa nada, querida compañera de secretos y silencios, podemos adentrarnos en esa ola todo lo que dure la noche, y soñar las dos juntas, con el qué se yo.

Con el qué será, porque nada hace falta, mas que este ahogo en cada disonancia, y esta calma, la paz que encuentro, que encontramos, en los perfectos que las resuelven.


Y puedo volver a escuchar esta canción, esta obra maestra, y todas las que me alcance el tiempo, en silencio, todo el soñar esta permitido.

domingo, 8 de enero de 2012

Let it be

Un nuevo año comienza, tiramos a la basura el calendario del año anterior, todos esos trozos de papel con días impresos, con notas, con círculos e incluso con absurdos corazones envolviendo dias especiales.
Comienza algo nuevo, y sin motivo alguno, eso nos da fuerzas, nos ayuda a ponernos metas, a superarnos y a soñar con magníficos propositos realizados en el año nuevo.
No nos damos cuenta de que solo es un paso de hoja en una gran sucesión de capítulos, fascículos y colecciones de libros y más libros, con más o menos imágenes que recordar, que componen nuesta propia autobiografía.
Recuerdos... realmente creo que es lo único que quiero pedirle a este ''año nuevo'', sólo quiero recopilar recuerdos, llenar hojas y hojas en este relato absurdo en el que todo puede llegar a tener un sentido oculto, en el que las conspiraciones se suceden en una rutina asfixiante, en el que las anécdotas crecen conforme se reescriben con lápiz y papel.

Mirar hacia atrás y encontrar las mismas sonrisas que hoy en día me acompañan, encontrar que todo ha cambiado, pero que a la vez es igual, saber que puedo seguir incluyendo personajes en mi tragicomedia, consrervando al mismo tiempo a los protagonistas, y derrotando con mi justiciera espada a los malvados.

''Un año más, un año menos'', que más me da, que el tiempo pase o se detenga, si tengo todos mis recuerdos en marcha, a punto de imprimirse, cada cual a su velocidad, tarde o temprano.


Todo pasa y todo queda.