martes, 23 de octubre de 2012

Abstracciones realistas.

A continuación expondré algunas de las reflexiones que aparecen como fugaces trenes en mi cabeza, normalmente escritas en mi agenda personal, hacen que cada día aprenda algo nuevo.
Y es que uno mismo puede enseñarse un sinfín de nuevos conceptos.

1.
Canta al son del traspies de un tango
la pobre libélula que no encuentra la luz
danza incesante con los pies descalzos
exhausta, buscando siempre ese azul.

Un mar, eterno mar de angustia
buscan los barcos la verdad en la orilla
no saben las pobres almas
que ma verdad se encuentra en el fondo del mar.

2.
Canta la bella flor al árbol marchito.
Ay abuelito, ¿por qué te tienes que secar?
Responde el arbol en un suspirito,
porque he de ir en busca de mi mar.

Ay arbolito, quedate a mi lado,
no podré estar sola en este prado desolado.

Y el árbol calló, llorando savia
y la margarita triste, se deshojó
Pues llego rápido el invierno
que se les llevo el corazón.

3.
Hoy por hoy y por mañana
mañana por el mañana y el ayer

¿Cuándo dejará el hombre de pensar en el futuro?

¿Cuándo aprenderá a dejar el pasado atrás?

Caminar descalzo por la arena,
abandonando tras de sí un mar de huellas.
Sin volver la vista atrás.

Déjame andar descalza y serena,
sola, a la orilla del mar.

4.
Se encendió un foco
y subió el telón.
Resonaron los aplausos,
mucho antes de la función.
¿Absurdo? Creo que no.
¿Cuántas veces aplaudimos
lo que en nuestra cabeza ideas son?


martes, 9 de octubre de 2012

Come on, save my soul


Lo sabes, sabes que no soy buena para tí, ni para mí, ni para el aire que respiro.

Tóxicas son mis letras y los acordes que acompañan  mi ritmo delirante, pero, cariño, te arriesgaste a esto cuando te acercaste en la noche, ¿qué pensabas? Cuando se pone el sol, no puedes encontrar nada bueno en una mujer vestida de rojo.

Rojo sangre, rojo fuego, rojo pasión ¿te has dado cuenta de que todos  los sustantivos que se usan para definir el rojo están relacionados con el pecado?

Digamos que te equivocaste, consideraste que era una mirada adorable, pero no, sólo es la cara que pongo para llevarte donde quiero, como quiero,

y ahora sólo deseo bailar al son de tus lágrimas.