miércoles, 30 de julio de 2014

Prosa barata

Las figuras celestiales tenuemente iluminadas, no muestran si no el reflejo del alma meramente humana.
Es nuestro deber, objetivo y pasatiempo, el buscar la ajena perfección, algo mejor, divino, que nos guía en nuestro camino y nos espera al final. Listo a tendernos la mano, a darnos todo lo que se nos ha robado en este paseo entre rosas y espinas.
Llámalo dios, destino,universo o azar.

Buscamos algo que nos de respuestas, que nos muestre la verdad del caos delirante, que nos reste razones por las que preocuparnos del cuerpo que nos acompaña en la vida terrenal, tan frágil e imperfecto como una brizna de hierba.

Siempre naciendo, viviendo y muriendo en el más triste olvido.


domingo, 6 de julio de 2014

Del pasado incierto

Tanto tiempo encerrada en una crisálida de caos, cómoda, caliente, sabiendo que hay fallos, que no soy quien quiero ser, pero cómoda, puesto que en mi caos se escondía un orden que sólo yo conseguía descifrar.

Esa sensación de continuo vértigo cuando el caos cambiaba, todo dentro de un inamovible límite de pareces opacas que no me dejaban ver más allá.

Se rompió la crisálida, despresurización de la cabina, y el caos se escapa por las rendijas mientras veo una luz sobre mi cabeza, sólo un par de metros que escalar para salir... y volar.

Pero no puedo, no quiero, ne agarro a las cenizas de mi caos y me lamo las heridas de las que quieren surgir mis alas para contenerlas dentro de mi cuerpo.

La luz me ciega, pero yo soy más fuerte, y poco a poco arreglo mi crisálida con ingentes cantidades de contradicciones y falsas soluciones.

Porque siempre he sido caos, a la espera de un nuevo orden.

Tengo miedo de esta paz.

De escuchar en silencio como los minutos marchitos mueren en el son de las manecillas del reloj. Encontrar el tiempo caducado entre promesas de cartón, y darme cuenta de que no, no sé vivir.

Cuando las arrugas surcan el rostro hay una cantinela que dejar al legado que mira con ojos llenos de curiosidad y cariño ''no tengas prisa'', porque el cronómetro empezó la cuenta atrás, y no se detiene, porque cada segundo debe ser el primero y el último, cada suspiro una vuelta a la vida y cada lágrima la caida al averno.

No corras por delante de las horas, que no duelan los silencios que te acompañan mientras gritas enloquecido a este mundo absurdo.

Porque en el absurdo se encuentra la deidad, porque, no sólo en amor, si no en la vida, al final te das cuenta de que locura es lo sensato.

Que no maquillen las mañanas pensamientos racionales, date tus minutos de ensoñaciones febriles que te hagan retorcerte en la cama.
Que no te encuentre la noche en un estado de completa muerte en vida.

Siempre viva, siempre vivos.