De escuchar en silencio como los minutos marchitos mueren en el son de las manecillas del reloj. Encontrar el tiempo caducado entre promesas de cartón, y darme cuenta de que no, no sé vivir.
Cuando las arrugas surcan el rostro hay una cantinela que dejar al legado que mira con ojos llenos de curiosidad y cariño ''no tengas prisa'', porque el cronómetro empezó la cuenta atrás, y no se detiene, porque cada segundo debe ser el primero y el último, cada suspiro una vuelta a la vida y cada lágrima la caida al averno.
No corras por delante de las horas, que no duelan los silencios que te acompañan mientras gritas enloquecido a este mundo absurdo.
Porque en el absurdo se encuentra la deidad, porque, no sólo en amor, si no en la vida, al final te das cuenta de que locura es lo sensato.
Que no maquillen las mañanas pensamientos racionales, date tus minutos de ensoñaciones febriles que te hagan retorcerte en la cama.
Que no te encuentre la noche en un estado de completa muerte en vida.
Siempre viva, siempre vivos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario