Soñadores, pensadores de lo tangible y lo intangible, el cielo ha caído sobre nuestras cabezas, con todo su peso y el dolor que esto conlleva.
Los ángeles buscan un lugar donde curar sus heridas mientras los demonios danzan embravecidos ante la inminente victoria, arremolinados sobre las cabezas de todos aquellos que algún día buscaron la paz en los pensamientos más profundos, en todo lo que surgía directamente de las tripas, porque saben que sus almas están llenas de dudas.
Porque el que piensa duda, y el que no duda jamás ha conocido verdad alguna.
Y la humanidad se encuentra llena de eruditos sin margen de error.
viernes, 26 de junio de 2015
Abscisión
Ha llegado el momento de morir
Ha donado todo lo que tenía, lo que formaba lo más interno de su existencia, ha comenzado el proceso de abscisión.
Cada vez más sensible a ese etileno que nace en lo más interno de la mente y te hace madurar arduo y veloz, es el momento de separarse de la planta madre, más liviana que nunca, sin más preámbulos, ha comenzado el descenso, que no es lineal , tiene más curvas que cualquier montaña rusa.
Mecida por el viento, nuestra pequeña pero gran hoja ha comenzado a danzar en círculos, sin saber dónde le llevará el siguiente vendaval.
Quedáos en el árbol los estáticos, sin probar más que una pequeña porción de todos los manjares que el mundo nos ofrece, dad un sorbo del dulce néctar del conocimiento.
Pienso devorar el mundo entero y beber cada noche hasta el amanecer, esperando impaciente lo que me depara el nuevo día.
El presente es sólo de aquellos que con su inercia se niegan a morir enraizados en un triste tiesto.
Ha donado todo lo que tenía, lo que formaba lo más interno de su existencia, ha comenzado el proceso de abscisión.
Cada vez más sensible a ese etileno que nace en lo más interno de la mente y te hace madurar arduo y veloz, es el momento de separarse de la planta madre, más liviana que nunca, sin más preámbulos, ha comenzado el descenso, que no es lineal , tiene más curvas que cualquier montaña rusa.
Mecida por el viento, nuestra pequeña pero gran hoja ha comenzado a danzar en círculos, sin saber dónde le llevará el siguiente vendaval.
Quedáos en el árbol los estáticos, sin probar más que una pequeña porción de todos los manjares que el mundo nos ofrece, dad un sorbo del dulce néctar del conocimiento.
Pienso devorar el mundo entero y beber cada noche hasta el amanecer, esperando impaciente lo que me depara el nuevo día.
El presente es sólo de aquellos que con su inercia se niegan a morir enraizados en un triste tiesto.
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