sábado, 30 de agosto de 2014

introspección

He levantado la piel para verme los huesos
me he deshojado como una triste flor
todo para ver si encuentro ese rayo
el rayo que no cesa y me enseña el calor.

He encontrado músculos tensos
sobre huesos ya astillados
tendones al borde del colapso
y meniscos ahora desgastados.

Tensas las sonrisas decorosas
astilladas las palabras de consuelo,
el colapso de los días ya vividos
desgasta ahora el efímero deseo.

Y danza el alma entre el desconsuelo
de ver la destrucción que crea a su paso.
Sonríe el duende de ojos verdes,
llora la libélula en su descanso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario