jueves, 26 de agosto de 2010

¿Deber o querer?

Hay momentos en la vida, en los cuales el deber y el querer se entrelazan, formando un delicado y hermoso hilo en el cual encontramos nuestros sueños, un hilo que se va formando, hasta crear un tupido manto de esfuerzo y ánimo que nos ayuda a esquivar o superar nuestras adversidades.

Sin embargo podemos encontrar momentos en los que se debe elegir entre una de las dos.
¿Deber o querer?

¿Que debemos seguir? ¿Que nos debe mover?

Cuestiones son estas en las que encontramos la filosofía orteguiana, muchos puntos de vista, muchas verdades, muchos mundos, son los que tienen respuesta a estas preguntas, como siempre, todo es relativo y no podemos afirmar nada con un 100% de fiabilidad, sin embargo podemos indagar en las posibles respuestas y analizar cada una de ellas.

Por supuesto habrá personas que piensen que uno se debe rendir al querer, a los impulsos que mueven nuestro cuerpo y nuestra mente, para así poder sentirnos completamente libres, sentirnos realizados para estas personas, es hacer lo que se quiere, sin pensar en lo que se debe.
Una postura un tanto inmoral e inhumana, puesto que rompe con todo raciocinio y normas de comportamiento en ciertos momentos, en mi caso, esta postura no me parece adecuada, ya que degrada a la persona hasta convertirla en un simple animal que se mueve por sus impulsos y sus deseos, y eso seria retroceder en el largo camino de la evolución humana.

En el lado totalmente opuesto encontramos a los cuadriculados, las personas rectas, hechas y derechas, que anteponen el deber ante cualquier placer o contratiempo, personas que se han ganado todo lo que tienen a pulso y que nunca fallan en cualquier trabajo o compromiso.
Pues bien, también podemos criticar este punto de vista de la vida, puesto que deprime hasta al mas férreo de los hombres, corroe los corazones al no encontrar alegría en el deber sin el querer y, aun peor, daña a las personas queridas de estos individuos centrados en el deber.

Por ultimo expondremos la postura intermedia, aquellas personas que, aunque no estén entrelazados, saben intercalar deber y querer, personas que hacen lo que deben pero que intentan encontrar un hueco, un momento, para poder realizarse personalmente haciendo lo que mas les gusta.
Sin duda esta es la postura mas adecuada para enfrentarse a la vida día a día, para poder realizarse en todos los sentidos y conseguir tener una existencia plena y equilibrada, pero...

¿Que hacer cuando el deber y el querer que han viajado entrelazados, de repente deciden separarse, romper tu manto e irse cada uno por su lado?

Ese es el momento en el cual hay que pasar a la acción, decidir, que preferimos, que es lo que realmente vamos a hacer.

Lo que queremos,
o lo que debemos.

Lamento no poder concluir este blog, porque sinceramente, ni yo misma tengo una respuesta clara.

3 comentarios:

  1. pues mi postura es bien clara: yo debo lo que quiero deber y no por ello me degrada como un animal, el mundo del compromiso, de hacer las cosas para caer bien, la educación y tal es algo que debería reducirse de forma inteligentemente. Al fin y al cabo todo ese tipo de cosas están hechas para vivir bien en sociedad, pero hay muchas de esas cosas que son inútiles e innecesarias
    un ejemplo muy tonto es que no te dejen llevar un sombrero en clase? por qué? por que es de mala educación
    yo no me pongo sombreros, pero me parece una ridiculez etiquetar detalles tontos que realmente no afectan a nadie como mala educación a quien ofendo? a nadie, a quien molesto? a nadie, por lo tanto lo hago, es así.
    Lo del sombrero viene porque antiguamente en las culturs primigenias en las guerras esas de los desiertos de asia menor las tribus cuando estaban en guerra y establecían una tregua de paz, los líderes tribales se reunían y ante el adversario se despojaban de sus armaduras, abrigos y sombreros para hablar pacíficamente como mostrando que no llevas armas. Bien eso es una tradición. Ahora ese detalle no tiene sentido, es obsoleto.
    Ahora, aplica este ejemplo tonto del sombrero a otras cosas, no crees que hay muchas cosas consideradas de mala educación y mala moral que deberían ser borradas??

    Deber y querer no tienen por qué ir siempre separado, cada uno debe querer lo que debe, aunque no siempre se deberá lo que uno quiera ahi ya entra tu juicio propio

    pero basta de falsedad con compromisos y falsas sonrisas para quedar bien, liberémonos de esas cosas y seamos auténticos

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  2. Es muy dificil saber cuando hacer cada una de las dos. Hay que ser un maestro de la vida parsa saber en que momento utilizar más el querer y cuando dejar este a un lado para seguir el deber...

    @S. Murrain: pienso que pocas cosas de la educación están "obsoletas" por decirlo de algún modo. Yo no soy un experto en educación y protocolo, pero se que las normas de educación están hechas para que podamos convivir sin problemas. Lo del sombrero concretamente (supongo que será posterior a lo de las tribus) porque digamos que te oculta un poco el rostro y se puede hacewr molesto interactuar con las personas en cortas distancias (dos besos y cosas así). Además de que es absolutamente inneceario llevar un sombrero en una superficie techada xDD

    En fin pienso que las ideas extremistas no son buenas en general, por ello pienso que someterse al deber o al querer no es buena idea, simplemente hay que tener un poco de tino al elegir la mezcla de las dos en cada momento.

    ¡ Un saludo !

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  3. S.Murrain: Creo sinceramente que no has captado en absoluto el mensaje de mi blog, el deber no son sonrisas falsas ni de compromisos, hay veces en las cuales DEBES hacer cosas, aunque realmente no sea lo que quieres hacer, ya sea por un objetivo mas alla de esas cosas o simplemente porque es tu obligacion en ese momento.
    Y obviamente deber o querer pueden ir entrelazados, como he escrito justo al comienzo.

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