viernes, 10 de julio de 2015

Miedos

No es el que seas mío, el romper tus esquemas, el hacer que tiembles al verme doblar la esquina deseando volver a rozar mi pelo, eso no es lo que me eriza el vello de la nuca.

Lo que temo es el entregarme a ti, el perseguir tu sombra esquiva en cada madrugada. Lo que me da miedo es respirar sin ti, pero sólo poder gritar de alegría cuando estás conmigo, porque eres tú el que hace que cada momento sea una aventura.

Y aquí, esperándote, sólo siento miedo a lo que puedas hacer con mis esquemas, al sentimiento que me provoque verte doblar la esquina.

1 comentario:

  1. Intento huir, pero me abraza
    y no me cura, me quema su dulce locura.
    Y huye! y se oscurece la noche de los inocentes amantes.

    me da la mano el ser despreciable de mi interior y caigo de nuevo para no levantarme y ver tus ojos que una vez iluminaron mis días.

    Invento olvidos que me cansan y destrozan mi alma. Nada llega y nada se va. Todo permanece igual.

    Maldito sentimiento que un día sentí, que un día te cambio, que un día te biporalizó. No consigo repararlo, siempre quebrado estará.

    Yo siempre seré miel y abeja, perfume y jazmín. es mi súplica entonces pedirte que vuelvas a ser lobo para yo volver a ser luna y recuerdes cada mes que nuestra amistad, es pura.

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