Siente, que el ayer no fue caro,
y desmiente, que estamos siempre atados,
ardiente, este sol nos enseña los claros,
caliente, cálidos mis labios.
Cuando hablamos de que estamos
llamándonos a un cara a cara
tan solo para no decir nada.
Y rimando nació un verso,
verso a verso una canción.
Y al mirar fingiendo el no fingir
de los nadas que ya he cantado
se me enrojece el corazón
se enternecen mis venas color carmín
quebrados mis labios en cristal,
mientras mis manos quiebran las cadenas
del fingir que no se calla
del llorar del que no mama.
lunes, 21 de febrero de 2011
El llorar del que no mama
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